jueves 30 de octubre de 2008

MUDANZA



Ruego perdonen los hermanos, lectores y amigos por la tardanza en volver a escribir.
Llevaba a la vez dos blogs, pero mis quehaceres laborales y familiares me impiden publicar comentarios doblemente.
Así que me he quedado con uno. Aquí nos volvemos a encontrar:

http://climaco.livejournal.com

lunes 7 de julio de 2008

Regeneración


Dios, habiendo creado al principio por el Verbo el cielo y la tierra y cuanto en ellos se contiene, modeló al hombre de la tierra y comunicó a esta figura su soplo. Y colocó al hombre en un paraíso hacia el oriente, en Edén, para que viviera agradablemente, y le dio como ley un mandato... Pero el hombre que era por naturaleza capaz del bien y del mal, como un pedazo de tierra que puede recibir buenas y malas semillas, acogió a un consejero hostil y codicioso, y tomando del árbol transgredió el mandamiento y desobedeció a Dios. En consecuencia, fue echado a este mundo, como a una prisión de condenados. Después de muchos años y de haber dejado mucha descendencia, volvió a la tierra, a causa de haber comido del árbol, y dejó a sus hijos esta herencia...

No la pureza, sino la lujuria;
No la inmortalidad, sino la corrupción;
No el honor, sino la deshonra;
No la libertad, sino la esclavitud;
No la realeza, sino la tiranía;
No la vida, sino la muerte;
No la salvación, sino la perdición.

Nueva y terrible fue, en efecto, la perdición de los hombres sobre la tierra. He aquí lo que les aconteció: eran arrebatados por el pecado como por un tirano, y eran llevados a los lugares de concupiscencia en los que andaban zarandeados por placeres insaciables, por el adulterio, la fornicación, la impudencia, los malos deseos, la codicia, los asesinatos, el derramamiento de sangre, la tiranía de la maldad y la tiranía de la injusticia. Porque el padre sacaba la espada contra su hijo, y el hijo ponía sus manos contra su padre; el impío golpeaba los pechos que le habían amamantado; el hermano mataba a su hermano; el huésped hacia injusticia a su huésped; el amigo asesinaba al amigo y el hombre degollaba al hombre con mano de tirano. Todos sobre la tierra se convirtieron, unos en asesinos, otros en fratricidas, otros en parricidas, otros en infanticidas... con esto exultaba el Pecado: siendo colaborador de la muerte, la precedía en las almas de los hombres y preparaba para ella como alimento los cuerpos de los muertos. En toda alma imprimía el pecado su huella, y aquellos que tenían esta huella tenían que morir.

Toda carne, pues, cayó bajo el pecado,
y todo cuerpo bajo la muerte,
y toda alma era arrojada de su morada carnal,
y lo que había sido tomado de la tierra se disolvía en la tierra,
y lo que había sido dado por Dios era encarcelado en el Hades.
La bella armonía quedaba disuelta,
y el bello cuerpo, deshecho.
Porque el hombre quedaba dividido bajo el poder de la muerte,
una extraña desgracia y cautividad le rodeaban.
Era arrastrado como prisionero por las sombras de la muerte,
y la imagen del Padre yacía abandonada.
Esta es la razón por la que se ha cumplido el misterio de la Pascua
en el cuerpo del Señor.


Melitón de Sardes

jueves 19 de junio de 2008

...






Al Padre de todas las cosas no se le puede imponer nombre alguno, pues es inengendrado. Porque todo ser al que se impone un nombre, presupone otro más antiguo que él que se lo imponga. Los nombres de Padre, Dios. Creador. Señor, Dueño, no son propiamente nombres, sino apelaciones tomadas de sus beneficios y de sus obras. En cuanto a su Hijo—el único a quien con propiedad se llama Hijo, el Logos que está con él, siendo engendrado antes de las criaturas, cuando al principio creó y ordenó por medio de él todas las cosas—se le llama Cristo a causa de su unción y de que fueron ordenadas por medio de él todas las cosas. Este nombre encierra también un sentido incognoscible, de manera semejante a como la apelación de «Dios» no es un nombre, sino que representa una concepción, innata en la naturaleza humana, de lo que es una realidad inexplicable. En cambio «Jesús» es un nombre humano, que tiene el sentido de «salvador». Porque el Logos se hizo hombre según el designio de Dios Padre y nació para bien de los creyentes y para destrucción de los demonios...

El Padre inefable y Señor de todas las cosas, ni viaja a parte alguna. ni se pasea, ni duerme, ni se levanta, sino que permanece siempre en su sitio, sea el que fuere, con mirada penetrante y con oído agudo, pero no con ojos ni orejas, sino con su poder inexpresable. Todo lo ve, todo lo conoce; ninguno de nosotros se le escapa, sin que para ello haya de moverse el que no cabe en lugar alguno ni en el mundo entero, el que existía antes de que el mundo fuera hecho. Siendo esto así, ¿cómo puede él hablar con alguien, o ser visto de alguien, o aparecerse en una mínima parte de la tierra, cuando en realidad el pueblo no pudo soportar la gloria de su enviado en el Sinaí, ni pudo el mismo Moisés entrar en la tienda que él había hecho, pues estaba llena de la gloria de Dios, ni el sacerdote pudo aguantar de pie delante del templo cuando Salomón llevó el arca a la morada que él mismo había construido en Jerusalén? Por tanto, ni Abraham, ni Isaac, ni Jacob, ni hombre alguno vio al que es Padre y Señor inefable absolutamente de todas las cosas y del mismo Cristo, sino que vieron a éste, que es Dios por voluntad del Padre, su Hijo, ángel que le sirve según sus designios. El Padre quiso que éste se hiciera hombre por medio de una virgen, como antes se había hecho fuego para hablar con Moisés desde la zarza... Ahora bien, que Cristo es Señor y Dios, Hijo de Dios, que en otros tiempos se apareció por su poder como hombre y como ángel y en la gloria del fuego en la zarza y que se manifestó en el juicio contra Sodoma, lo he mostrado ya largamente...

Al principio, antes de todas las criaturas, engendró Dios una cierta potencia racional de sí mismo, a la cual llama el Espíritu Santo «gloria del Señor», y a veces también Hijo, a veces Sabiduría, a veces ángel, a veces Dios, a veces Señor o Palabra y a veces se llama a sí mismo Caudillo, cuando se aparece en forma humana a Josué, hijo de Navé. Todas estas apelaciones le vienen de estar al servicio de la voluntad del Padre y del hecho de estar engendrado por el querer del Padre. Algo semejante vemos que sucede en nosotros: al emitir una palabra, engendramos la palabra, pero no por modo de división de algo de nosotros que, al pronunciar la palabra, disminuyera la razón que hay en nosotros. Así también vemos que un fuego se enciende de otro sin que disminuya aquel del que se tomó la llama, sino permaneciendo el mismo... Y tomaré el testimonio de la palabra de la sabiduría, siendo ella este Dios engendrado del Padre del universo, que subsiste como razón, sabiduría, poder y gloria del que la engendró, y que dice por boca de Salomón: ...EI Señor me fundó desde el principio de sus ca minos para sus obras. Antes del tiempo me cimentó, en el principio, antes de hacer la tierra, antes de crear los abismos, antes de brotar las fuentes de las aguas...

San Justino, mártir.
(mercaba)

martes 10 de junio de 2008

Patriarca ruso pide a la UNESCO acceso de ortodoxos a las iglesias de Kosovo



El Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR), Alejo II, pidió hoy que se garantice el acceso de los creyentes ortodoxos a las iglesias de Kosovo durante su reunión con Koichiro Matsuura, director general de la UNESCO.

'Es importante garantizar el acceso sin trabas de los cristianos ortodoxos a los templos de Kosovo', señaló el Patriarca durante su reunión con el jefe de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Alejo II también expresó su esperanza de que la UNESCO 'haga todos los esfuerzos posibles para la restauración de los templos y que estos regresen a manos de sus legítimos propietarios: la Iglesia Ortodoxa Serbia', según la agencia oficial Itar-Tass.

El jefe de la IOR criticó 'silencio' de la comunidad internacional mientras en los últimos años en Kosovo se destruían hasta 150 templos ortodoxos.

Al mismo tiempo, recordó que las autoridades rusas han expresado su intención de contribuir económicamente a la restauración de siete iglesias ortodoxas y varios templos musulmanes de Kosovo.

Por su parte, Matsuura valoró en gran medida la labor de la IOR en defensa de la ortodoxia en los Balcanes y compartió la inquietud de Alejo II sobre la tensión entre la mayoría albano-kosovar y la minoría serbia.

La IOR, en línea con el Kremlin, se manifestó desde un principio en contra de la independencia kosovar.
(Terra)

sábado 7 de junio de 2008

Humildad





"Buscáis un consuelo espiritual y deseáis que jamás os abandone. Rechazad, pues, el orgullo del espíritu y aspirad hacia la más profunda humildad, y el consuelo no os dejará jamás. Este es un don de Dios que nos es concedido a medida de la progresión en la humildad del espíritu. En efecto, los dones, si no se acompañan de humildad y de pruebas, conducen a la ruina de aquellos que lo reciben, según la palabra de San Isaac El Sirio".

San Macario de Optina
(De Ortodoxia)

miércoles 4 de junio de 2008

La fuerza y la alegría del cristiano (CARTA DE SAN AMMONAS)



¡A los muy queridos en el Señor, un saludo gozoso!

Si alguien ama al Señor con todo su corazón y con toda su alma (Dt 6,5; Mt 22,37), y permanece en el temor con toda su fuerza, el temor le engendra las lágrimas, y las lágrimas le traen la alegría. La alegría engendra la fuerza y, por ella, el alma da frutos en todo. Y Dios, viendo que su fruto es tan hermoso, lo recibe como un perfume agradable. En todas estas cosas Dios se regocija en ella,(el alma) con sus ángeles; y le da un guardián que la custodia en todos sus caminos (Sal 90,11) para conducirla al lugar del reposo, de modo que Satánas no domine sobre ella. Porque cuando el diablo ve al guardián, es decir la fuerza que está alrededor del alma, huye y no se atreve a aproximarse al hombre, temiendo la fuerza que está alrededor de él. A causa de esto, muy amados en el Señor, ustedes, a quienes ama mi alma, yo sé que son amigos de Dios. Adquieran, por tanto, esta fuerza para ustedes mismos, de modo que Satánas les tema y puedan obrar sabiamente en todas sus acciones. Así la dulzura de la gracia vendrá sobre ustedes y aumentar su fruto. Porque la dulzura de la gracia espiritual es más dulce que la miel y que el panal de miel (Sal 18,11), y pocos monjes y vírgenes han conocido esta gran dulzura de la gracia, excepto algunos pocos en ciertos lugares, porque no han recibido la fuerza divina. No han cultivado esa fuerza, y por eso el Señor no se las ha dado; pues a todos los que la cultivan, Dios se las da. Dios no hace acepción de personas (Hch 10,34), sino que Él la da en todas las generaciones a quienes la cultivan.

Ahora, queridísimos, yo sé que ustedes son amigos de Dios y que, desde el momento en que llegaron a este trabajo la vida monástica, aman a Dios con todo su corazón, a causa de la sinceridad de sus corazones. Adquieran, entonces, esa fuerza divina, para que pasen toda su vida en la libertad, el gozo y la alegría, para que la obra de Dios les resulte fácil. Y esa fuerza que le es dada al hombre aquí abajo, lo conducir al reposo, hasta que haya sobrepasado todas las potencias del aire (Efe 2,2). Puesto que hay en el aire potencias que obstaculizan el camino a los hombres y no quieren dejarlos que suban hacia Dios. Por tanto, ahora oremos a Dios insistentemente, para que esas potencias no nos impidan subir hacia Dios, pues en tanto que los justos tienen la fuerza divina con ellos, nadie puede obstaculizarlos. He aquí como cultivarla, hasta que esa fuerza habite en el hombre: que desprecie todos los ultrajes y los honores humanos, que odie todas las ventajas de este mundo que se consideran como preciosas y todos los placeres del cuerpo, que purifique su corazón de todo pensamiento impuro y de toda la sabiduría vacua de este mundo, y que pida (la fuerza) día y noche, con lágrimas y ayuno. Y Dios, que es bueno, no tardará en dárselas, y cuando se las haya dado, ustedes pasarán todo el tiempo de su vida en el reposo y la facilidad; encontrarán libertad delante de Dios y Él les concederá todas sus peticiones, como está escrito (Sal 36,4; Mt 21,22).
Hay muchas otras cosas que quisiera escribirles, pero esto poco lo he escrito por causa del gran amor que tengo por ustedes. De todo corazón, pórtense bien en el Señor, honorables hermanos, amigos de Dios

(Mercaba)

martes 3 de junio de 2008

¿Ecumenismo?



El domingo 25 de mayo sucedió un hecho insólito cuando el Metropolita Ortodoxo de Banatu en Rumanía Nicolae Corneanu, que se encontraba en una liturgia de los grecocatólicos presidida por el nuncio de Roma Francisco Javier Lozano, subió al altar y le pidio permiso al Nuncio para comulgar a lo que accedió inmediatemente.

Se le olvidó al Metropolita el canon de San Teodoro Studita? Se olvidó del canon 46 de los Santos Apóstoles? Se olvidó que según la tradición ortodoxa, la comunión con los herejes es considerada como la comunión de Judas? Pero qué está sucediendo?

Mientras se confunde a los fieles y se crea división entre el clero de la Metropolia, los romanos se alegran por este hecho de “¿servilismo?” ante el poder mundano de Roma.

***Comunicado del Patricardo Rumano***

"Desde luego, y como dice el comunicado de la Patriarquía Rumana, no son estos los gestos que ayudan al ecumenismo y a las relacciones con los católicos romanos. No son los impulsos de un momento determinado, sino el diálogo teológico serio y profundo el que tiene que existir entre la Ortodoxia y el Catolicismo.
Al contrario de lo que puedan pensar algunos, acciones como estas lo que llevan es a la confusión cuando lo que tienen que hacer los jerarcas es procurar en todo el bien del pueblo que les ha sido encomendado y obre todo en ellos no ha de prevalecer la opinión personal sino aquello que con sabiduría nos dice la Santa Iglesia. Por mucho que se desee la unidad no es este el camino.
Sirva como ejemplo lo sucedido después del concilio de Florencia en el cual los Jerarcas aceptaron la unión con Roma sin tener encuenta cual era la opinión del clero y del pueblo. Los gestos individuales que no tienen en cuenta la conciliaridad de la Iglesia están llamados al fracaso. No podemos caer en el relativismo de todo vale, por desgracia en este tema no todo vale y no todo puede ser sancionado con el aplauso general y este caso está claro en los cánones desde muy antiguo ya que es un problema tan antiguo como la Iglesia pues ya desde los primeros siglos el énemigo de los hombres se encargó de sembrar el error en el alma de los cristianos creando división en la Iglesia de Cristo. Desde luego no nos toca a nosotros juzgar pero es inevitable el contemplar con estupor la acción cometida.
Tengo un buen amigo sacerdote católico y nos juntamos frecuentemente. A pesar de la gran amistad que nos une desde hace muchos años, nunca se nos ha ocurrido concelebrar juntos la Liturgia pues sabemos que comulgar de un msimo cáliz nos separaría de nuestra comunión con la Iglesia. Prevalece el sentido eclesial sobre nuestra amistad y sobre nuestro deseo de poder participar juntos del mimo cáliz conscientes de que sólo se puede producir esto existiendo una auténtica comunión entre nuestras Iglesias. No somos dueños de los Misterios ni es la Santa comunión un simple gesto de amistad.

Quiera Dios que el serio diálogo teológico nos lleve a la unidad, sólo así podremos beber del mismo cáliz de salvación, comunión con Cristo vivo y resucitado. Hasta ese momento nos queda la reflexión y la oración."

***Comunicado de la Parroquia Ortodoxa de los Santos Andrés y Nicolás Iglesia Ortodoxa Española, Patriarcado de Serbia.***



El arrepentimiento trabajoso, la aflicción que purifica de toda mancha y la santa humildad de los principiantes son tan diferentes una de otra como la levadura y la harina, del pan. El alma es triturada y refinada por el verdadero arrepentimiento; por medio del agua de una aflicción sincera, es conducida a una unión cierta con Dios y amasada, por así decir, con Él; sometida, luego, a la acción del fuego del Señor, llega a ser pan, y la santa humildad toma consistencia exenta de la levadura del orgullo. También, cuando esta santa cuerda de tres hebras, o mejor aún este arco iris, se resuelve en una sola entidad, que tiene una misma fuerza y una misma operación, adquiere caracteres y cualidades propias, y lo que designas como el signo de uno de sus elementos, es también la marca de los otros.

***Vigesimo Quinto Escalón. S. Juan Clímaco.***